Bienvenida

Dios a la creación como el lenguaje al hombre.
El lenguaje ha hecho trascender al ser humano; por ello se han perpetrado siglos de historia, tradición y conocimiento. De la misma manera que la constante duda sigue el mundo, la constante búsqueda guía las acciones. La evocación por nuestro origen y destino es la forma menos elemental de vivir, pero la más heróica.

La palabra desvela, también oculta. La palabra es verdad y mentira. Crea y destruye. En el sentido creativo la considero como el rito religioso que bautiza las cosas y sus sombras, es una suerte de mundo independiente y autónomo a la realidad que nos permite conocerla, aunque se sirve de ella; en el caso segundo está la poesía, la cual destruye aquello que el lenguaje ya había descubierto y nombrado, o al menos descrito, a saber, el mundo inmediato de la realidad.

Mi mundo poético no es el de las cosas y los sentidos, sino lo que el lenguaje deconstruye con el decir.

Buscar este blog

miércoles, 17 de noviembre de 2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario